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Todo sobre la celulitis: causas y tratamientos
La celulitis es una alteración estética muy común del tejido subcutáneo, no una enfermedad. Entender por qué aparece, sus tipos y cómo se aborda es el primer paso para trabajarla con criterio.

Qué es realmente la celulitis
La celulitis es una alteración estética muy común del tejido subcutáneo, no una enfermedad. Se produce cuando las células grasas de una zona aumentan de volumen y modifican el relieve de la piel, dando el conocido aspecto de "piel de naranja". Es una condición extendida entre mujeres de cualquier edad y complexión, incluso en personas delgadas y con buenos hábitos, por lo que conviene abordarla sin dramatismos y con información correcta.
En el fondo del proceso hay dos fenómenos que se retroalimentan: el aumento del volumen de la grasa subcutánea y el deterioro de la microcirculación en la zona. Cuando las células grasas crecen, comprimen los pequeños vasos que las nutren, disminuye el aporte de oxígeno y se favorece el desarrollo de tejido fibroso entre ellas. Ese cambio en la estructura del tejido es lo que da a la piel su textura irregular.
Por qué aparece
La celulitis surge principalmente por dos vías. La primera es el aumento del volumen de la grasa subcutánea: cuando el aporte de energía supera al gasto de forma sostenida, las células grasas almacenan ese excedente y crecen, comprimen los vasos que las rodean y empeoran la irrigación local. La segunda es la alteración de la circulación en una zona concreta, que puede darse incluso sin exceso de grasa.
Un buen ejemplo de esta segunda vía es la vida sedentaria. Una persona puede ser delgada y cuidar su alimentación, y aun así el estar muchas horas sentada comprime los tejidos blandos de la parte posterior del muslo, dificulta el riego sanguíneo y reduce el aporte de oxígeno. El mecanismo final es el mismo, aunque el origen sea distinto, y explica por qué la piel de naranja también aparece en cuerpos delgados.
Por qué afecta más a las mujeres
La diferencia principal está en la estructura del tejido subcutáneo. En las mujeres, las fibras de colágeno se disponen perpendiculares a la piel y paralelas entre sí, una arquitectura que facilita el estancamiento de líquidos y que el tejido graso empuje hacia la superficie. Los estrógenos, hormonas femeninas, intervienen además en la acumulación de grasa en estas zonas.
En los hombres, esas mismas fibras se entrecruzan formando una malla más firme y difícil de estirar, por lo que la celulitis es mucho menos frecuente y visible. Puede aparecer cuando hay un exceso de peso importante y los estrógenos empiezan a acumularse en el tejido adiposo, pero es una situación mucho menos habitual.
Factores que influyen
No hay una única causa, sino un conjunto de factores que suman. Los más habituales son:
Cambios y desequilibrios hormonales, que pueden asociarse al estilo de vida, a determinados tratamientos prolongados o al estrés.
Insuficiencia venosa o linfática y varices, que dificultan el retorno y el drenaje de líquidos.
Una alimentación desequilibrada, con predominio de ultraprocesados, comida rápida y bebidas azucaradas.
El estrés sostenido y el descanso insuficiente.
La vida sedentaria, especialmente en trabajos que obligan a pasar muchas horas sentada.
El embarazo y las fluctuaciones marcadas de peso, con subidas y bajadas bruscas.
El consumo de tabaco y de alcohol.
La predisposición hereditaria, que marca la tendencia individual del tejido.
Ninguno de estos factores actúa de forma aislada, y su peso varía mucho de una persona a otra. Por eso la valoración individual es la que permite entender qué está influyendo en cada caso.
Los tipos de celulitis
Se describen habitualmente tres tipos, que pueden presentarse solos o combinados:
Celulitis blanda o adiposa
La piel se ve más flácida y de tacto suave, con relieves poco definidos que se desplazan con facilidad al mover o presionar la zona. Suele asociarse a un tejido poco tonificado y a la falta de actividad física, y es la más frecuente en muslos y glúteos.
Celulitis dura o fibrosa
Es una celulitis más compacta, con nódulos densos y bien delimitados al tacto. Aparece con frecuencia en personas activas y con buen tono muscular, y tiende a estar más consolidada porque el tejido fibroso está más desarrollado. Visualmente puede ser discreta en reposo y hacerse evidente al presionar.
Celulitis edematosa o acuosa
Se caracteriza por la retención de líquidos en el tejido. Al presionar la zona puede quedar una marca que tarda unos segundos en desaparecer, y suele acompañarse de sensación de pesadez o hinchazón. Se relaciona con problemas de circulación venosa y linfática, y es la que más se beneficia de mejorar el drenaje.
Cómo se aborda
La celulitis no se resuelve con un único gesto, sino combinando hábitos y tratamientos según el tipo y la intensidad de cada persona. Sobre la base de una alimentación equilibrada y actividad física regular, en clínica se trabaja con distintas herramientas que actúan sobre la circulación, la firmeza del tejido y el aspecto de la piel.
Entre las opciones más habituales están el masaje anticelulítico, en sus modalidades manual, instrumental y aparatológica, orientado a favorecer el drenaje y movilizar los tejidos; y la radiofrecuencia, que actúa en profundidad sobre la firmeza y la textura. La combinación concreta, así como el número de sesiones, se define siempre según cada persona y se decide en la valoración médica.
Tu valoración con la Dra. Vlasenko
Cada celulitis tiene su origen, su tipo y su momento, y lo que funciona para una persona no tiene por qué ser lo indicado para otra. En una valoración con la Dra. Oxana Vlasenko se estudia tu caso con calma, se identifica qué factores están influyendo y se diseña un plan a tu medida, sin prisas y sin compromiso. Cuando quieras dar el primer paso, estaremos encantadas de acompañarte.
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Cada rostro es distinto. En una valoración con Dra. Oxana Vlasenko vemos tu caso y te proponemos un plan a medida, sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Por qué aparece la celulitis?
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La celulitis surge principalmente por dos vías: el aumento del volumen de la grasa subcutánea y la alteración del suministro de sangre en una zona concreta. Ambas deterioran la microcirculación y el aporte de oxígeno, y activan el desarrollo de tejido fibroso, que es su principal signo clínico. Existen al menos 15 factores que contribuyen, desde el desequilibrio hormonal y el estilo de vida sedentario hasta la dieta, el estrés o la predisposición hereditaria.
¿Por qué la celulitis afecta más a las mujeres que a los hombres?
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En las mujeres, las fibras de colágeno del tejido subcutáneo se disponen perpendiculares a la piel y paralelas entre sí, lo que favorece el estancamiento de líquidos, mientras que en los hombres se entrecruzan formando una estructura más difícil de estirar. Además, la hormona femenina estrógeno interviene en el proceso. En hombres puede aparecer cuando hay un exceso de peso importante y los estrógenos se acumulan en el tejido adiposo.
¿Cuántas etapas de celulitis hay y cómo se reconocen?
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Se describen cuatro etapas. En la primera la piel de naranja apenas se aprecia y solo se ve al comprimir la zona; en la segunda ya es visible con la tensión muscular; en la tercera las irregularidades se notan incluso con los músculos relajados y puede aparecer dolor al presionar; y en la cuarta los tubérculos y fosas son claramente visibles, con la piel gruesa y dolor al tacto. Determinar tu etapa y tipo corresponde a tu valoración médica.
¿Qué tipos de celulitis existen y cómo se aborda?
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Los expertos distinguen tres tipos principales: lento o adiposo, duro o fibroso y edematoso o acuoso, cada uno con causas y aspecto distintos. Entre los pilares para trabajarla están una nutrición adecuada, la actividad física, el masaje anticelulítico (manual, instrumental o aparatológico) y la radiofrecuencia. La combinación más indicada para tu caso se define en tu valoración médica.
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